El Erotismo

¿El Erotismo es un hecho natural o cultural?

El Erotismo, hombre

A lo largo de la historia se han enfrentado dos concepciones del erotismo.

Según la primera, calificada de esencialista, el erotismo sería un hecho de la naturaleza, fruto de un instinto o de un impulso

primario que la sociedad intenta controlar, canalizar o restringir.

El erotismo derivado de las fantasías o los actos sexuales que no tienen una finalidad reproductiva, por ejemplo, se consideran entonces atípicos, desviados o perversos.

Por supuesto, no se pueden negar los fundamentos físicos del erotismo, pero para los defensores de la segunda concepción, que es la predominante hoy en día, el erotismo es esencialmente un producto cultural.

La tradición filosófica occidental ha percibido durante mucho tiempo el eros como algo esencialmente masculino.

La producción de conocimientos sobre la sexualidad y el erotismo ha sido durante mucho tiempo cosa de hombres. No fue hasta la crítica feminista que se reconoció la existencia de un eros femenino, para desafiar la concepción de que las mujeres son objetos del erotismo masculino y no sujetos de su propio erotismo.

El erotismo se distingue por su capacidad de trascender la función reproductiva de la sexualidad al inventar un campo de actividades y conductas sexuales asociadas a la búsqueda del placer, el deseo del otro y los juegos de seducción.

El relato filosófico occidental del eros también se ha mantenido, hasta hace poco, en el marco de la relación heterosexual, condenando cualquier deseo o inclinación erótica que implique a dos personas del mismo sexo.

Pero la norma monógama heterosexual se rompió en las últimas décadas del siglo XX con la aparición de nuevas configuraciones amorosas -relaciones no conyugales, poliamor, fluidez sexual- que atestiguan un deseo de vivir de forma más libre y auténtica.

Placeres, deseos, seducción

El erotismo se distingue por su capacidad de trascender la función reproductora de la sexualidad, inventando un campo de actividades y comportamientos sexuales asociados a la búsqueda del placer, el deseo del otro y los juegos de seducción o sensualidad.

Algunos autores, asocian el erotismo con la transgresión de una prohibición, una regla o una norma, con la necesidad de explorar y experimentar con los juegos sexuales.

La noción de transgresión también se refiere a la idea de tomar el control de la otra persona, de reducirla a un simple objeto de deseo y disfrute. Estas fuentes de excitación pertenecen al lado sombrío del erotismo y plantean un problema hoy en día, cuando se imponen en las relaciones íntimas las nociones de consentimiento continuo, placer compartido y respeto mutuo entre las parejas sexuales.

Erotismo e Internet

Internet y las tecnologías de la comunicación digital están contribuyendo a transformar nuestra comprensión de la sexualidad y el erotismo.

Ofrecen contenidos y características que conducen a nuevos modos de interacción sexual, que exponen una diversidad de formas y normas eróticas a través de las cuales los individuos son llevados a pensar en su sexualidad.

Internet crea nuevas oportunidades para ligar. También constituye una importante fuente de información sexual o erótica, un lugar de encuentro y apoyo a miembros de grupos vulnerables o estigmatizados, como gays, lesbianas y bisexuales, que pueden estar expuestos a la violencia o la discriminación en su búsqueda de pareja.

Conclusión, el erotismo

El erotismo es como la poesía. No sirve para nada, pero es esencial para el ser humano. El erotismo, como la poesía, no consiste en proteger la realidad, sino en mostrar todas las realidades que la visión práctica y utilitaria no puede ver. No se trata de añadir sino de buscar lo que hay. Como dijo Miguel Ángel, lo único que puede hacer un artista es mirar todo el mármol sobre el que colocar los Moisés.

Podemos preguntar si una parte del malestar de nuestra sociedad en cuestiones sensuales, eróticas, amorosas… no tiene por qué haber difuminado en exceso la dimensión propiamente humana de la sexualidad. Al confundir tanta cantidad y calidad. Y hacer que la libertad subjetiva se convierta en una nueva adaptación a otro estándar.

Es posible que la persona que hizo la pregunta no sea mas que el deseo de convertir un viaje de verdad en un viaje de turismo, donde siempre se sabe que pasará y siempre hay un billete de vuelta. El erotismo diría que es una experiencia subjetiva que inevitablemente pone en crisis al sujeto.

Aceptar el riesgo de certezas y aventurarse a descubrir una nueva piel, una sensualidad desconocida o un amor «inapropiado» promete nuevas y desconocidas situaciones. Ya que que la humanidad tiene que aferrarse a lo que no conoce.

Vídeo sobre el erotismo y el amor

Vídeo sobre el erotismo y el amor, del canal de:

Gabriel Rolon Oficial