Hipersexualidad

Hiper sexualidad

Hablar de hipersexualidad o de una sociedad hipersexual sugiere que hay demasiada sexualidad. Es una postura moral que merece ser discutida.

Además, la web plantea la cuestión de la frontera entre las relaciones cara a cara/offline y online en la construcción de las relaciones íntimas.

¿Podemos sentir la excitación sexual de una pareja sin contacto físico?

Si bien el erotismo suele definirse por su anclaje en el cuerpo, ¿qué formas puede adoptar en el contexto de las relaciones mediadas por las tecnologías de la comunicación? El papel de Internet en nuestra relación con el erotismo está por aclarar.

¿Existe la hipersexualidad en la sociedad actual?

Desde la pornografía en las revistas impresas y digitales hasta la creciente presencia de imágenes sexualizadas en la televisión y la proliferación de terapias sexuales, muchos no dudan en calificar a la sociedad occidental contemporánea de hipersexual.

La fascinación por el sexo y la sexualidad explícita en los medios de comunicación, la atracción por los escándalos y las polémicas en torno a la sexualidad, la aparente desaparición de las normas que mantenían al margen la obscenidad y la aparición de nuevas formas de experiencia sexual hacen que se hable de una cultura sexualizada y que se desplace la frontera entre las esferas pública y privada.

Esta sexualización de la cultura ha provocado reacciones negativas que algunos sociólogos asocian con una especie de pánico moral.

Esto se refiere a los debates en torno a temas muy publicitados como la despenalización de la prostitución, la pornografía, la sexualidad de los jóvenes, especialmente de las chicas, los peligros de Internet y los derechos de los gays, lesbianas, bisexuales o transexuales.

Hablar de hipersexualización o de una sociedad hipersexual es sugerir que hay demasiada sexualidad. Es una postura moral que merece ser discutida».

a politización de la sexualidad y el género han allanado el camino para, entre otras cosas, un reconocimiento de las uniones entre personas del mismo sexo y de la diversidad de género, así como una transformación de las concepciones de la seducción entre hombres y mujeres que la distinguen explícitamente del acoso y la agresión sexual.

La politización y la hipersexualidad

En los últimos años, muchos movimientos sociales, como los movimientos LGBTQ+, han contribuido a cambiar las normas sociosexuales y a suavizar las actitudes hacia los deseos y prácticas eróticas no heterosexuales.

La politización de la sexualidad y el género han allanado el camino, entre otras cosas, al reconocimiento de las uniones entre personas del mismo sexo y la diversidad de género, así como a la transformación de las concepciones de la seducción entre hombres y mujeres que la distinguen explícitamente del acoso y la agresión sexual.

Sin embargo, el movimiento #MeToo también ha suscitado críticas, con voces que se alzan para lamentar el regreso de una moral sexual puritana.

Algunos se preguntan si no estamos matando todas las relaciones seductoras. Creo que las mujeres de este movimiento intentan cambiar las reglas para que los hombres dejen de ser los únicos que obtienen placer de la seducción, para que podamos seducirnos cuando queramos, para que podamos decir no a ciertas relaciones de seducción.

 Lo que se está perdiendo son los privilegios de los hombres, que eran los únicos que determinaban las condiciones para la expresión legítima del erotismo. 

Nuestra relación con la sexualidad y el erotismo y las normas y reglas que establecemos para enmarcarlos seguirán transformándose. Este proceso está en parte ligado a la producción de nuevos conocimientos sobre la experiencia erótica y a la propia evolución de la moral.

Vídeo, ¿Sabes qué es la hipersexualidad?

Vídeo, ¿Sabes qué es la hipersexualidad? del canal:

El Heraldo de México