Hipersexualidad

 

¿Qué es?

 

La Hipersexualidad es una situación patológica caracterizada por el aumento en la frecuencia e intensidad de fantasías, excitación, impulsos y conductas sexuales no parafílicas, asociadas a un componente de impulsividad, que provocan un malestar significativo o un deterioro social u ocupacional.

Es habitual que acudan a la consulta de psiquiatras y psicólogos personas que demandan ayuda para resolver problemas relacionados con alteraciones de su conducta en el área de la sexualidad: consumo de pornografía, masturbación, relaciones sexuales con muchas personas distintas, gastos de dinero en prostitución y otras.

Como explica el catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad de País Vasco, Enrique Echeburúa: "solo se puede hablar de adicción al sexo cuando hay una pérdida de libertad por parte del sujeto afectado (recurre a ciertas conductas sexuales a su pesar y sin ser capaz de evitarlas), cuando hay ansia y fantasías sexuales recurrentes, cuando el sexo se convierte en el centro de la vida de una persona y cuando supone una interferencia grave en su vida cotidiana (malestar emocional y consecuencias negativas) "

El Dr. Carnes, autor del primer libro sobre adicción sexual y director de diversos programas de recuperación de la adicción al sexo propone los siguientes criterios diagnósticos para la Adicción Sexual, de los que bastaría con cumplir tres:

 

CRITERIOS DIAGNÓTICOS DE LA ADICCIÓN SEXUAL (Carnes P, 2012):

 

1.- Fracaso persistente en resistirse al impulso de llevar a cabo una conducta sexual.

2.- Frecuentemente dedica a la conducta sexual más tiempo del previsto o de forma más intensa de la deseada.

3.- Deseo persistente y esfuerzos infructuosos para parar, reducir o controlar los comportamientos sexuales.

4.- Dedicación de un enorme gasto de tiempo para obtener la conducta sexual, dedicarse a ella o recuperarse de ella.

5.- Preocupación por la conducta sexual o las actividades rituales previa.

6.- Frecuentemente participa en conductas sexuales cuando debería atender obligaciones laborales, académicas, domésticas o sociales.

7.- Continúa con su conducta sexual a pesar de que es consciente de que tiene un problema social, económico, psicológico o físico que es causado o aumentado por la conducta sexual.

8.- Necesita aumentar la intensidad, frecuencia, número de veces o riesgo de la conducta sexual para conseguir el efecto deseado, o disminuye el efecto de la conducta sexual cuando se realiza con el mismo nivel de intensidad, frecuencia, número de veces y riesgo.

9.- Abandona o limita sus actividades sociales, laborales o de ocio por culpa de la conducta sexual.

10.- Presenta malestar, ansiedad, inquietud, irritabilidad si no puede llevar a cabo la conducta sexual.

Aunque se discutió su inclusión en el manual diagnóstico de psiquiatría DSM-5, finalmente no fue incluida y requiere un mayor estudio para conocer mejor su origen, sus características, si es una enfermedad aislada o un síntoma de otras. Los criterios que se proponían y que pueden ayudar a orientarse son los siguiente:

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS PROPUESTOS POR EL GRUPO DE TRABAJO DSM-5 PARA EL TRASTORNO HIPERSEXUAL:

 

A. Durante un período de al menos seis meses, presenta fantasías sexuales recurrentes e intensas, impulsos sexuales y conducta sexual en asociación con cuatro o más de los siguientes cinco criterios:

1. Consume excesivo tiempo en fantasías e impulsos sexuales, planificando y participando en conductas sexuales.

2. Repetidamente desarrolla esas fantasías, impulsos y conductas sexuales como respuesta a estados de ánimo disfóricos (por ej: ansiedad, depresión, aburrimiento, irritabilidad).

3. Repetidamente desarrolla fantasías, impulsos y conductas sexuales como respuesta a eventos estresantes de la vida.

4. Repetitivos e infructuosos esfuerzos por controlar o reducir significativamente esas fantasías, impulsos y conductas sexuales.

5. Repite el comportamiento sexual sin tener en cuenta el riesgo de daño físico o emocional a sí mismo o a otros.

 

B. Hay un malestar clínicamente significativo o deterioro personal en las áreas social, profesional o de otro tipo de funcionamiento, asociado con la frecuencia e intensidad de estas fantasías, impulsos y conductas sexuales.

 

C. Estas fantasías sexuales, impulsos y conductas no se deben a los efectos fisiológicos directos de sustancias exógenas (por ejemplo, drogas de abuso o medicación) o a episodios maníacos.

 

D. La persona tiene al menos 18 años.

 

Además se debe especificar si las conductas son masturbación, consumo de pornografía, relaciones sexuales consentidas con adultos, prácticas sexuales a través de internet (cibersexo), llamadas a teléfonos de contenido sexual, asistencia a clubs de striptease o varias de ellas.